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A LA
AMARGURA
De Amargura amarga hiel
Desborda el llanto de tus
ojos.
Olor de cirio y clavel...
Por un sendero de abrojos
Vas en la noche tras Él. |
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AL
CRISTO DE LA HUMILDAD Y PACIENCIA
¡Ay
Señor de la Humildad,
sosténgame tu Paciencia...!
con tu
infinita bondad,
sé la
voz de mi conciencia
y guía
de Tu Verdad.
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A LA
SOLEDAD
Soledad de Constantina
¡qué sola vas, Soledad...!
La luz tiembla en cada
esquina,
Tu dolor por la ciudad
En solitario camina... |
A.
GRADOS
FRAGMENTO DEL
PREGÓN DE SEMANA SANTA DE 1987
JOSÉ ENRIQUE
GONZÁLEZ DE MENDOZA (q.e.p.d.)
En ese momento
amanece tenuamente, entran por las vidrieras las primeras luces de la mañana
inundando de colores las bóvedas y los pilares, los mármoles y los bordados, los
dorados y la plata.
El olor
penetrante de los claveles lo inunda todo junto con el aroma indescriptible de
la cera. Todo está en silencio. Los últimos hermanos sólo hace un rato que se
han marchado. Atrás quedaron muchas horas, días y meses de trabajos, anhelos y
esperanzas. El día ha llegado por fin, y todo está ya dispuesto para el gran
momento.
Sobre el brillo
dorado de la talla y los suaves destellos de la plata, nuestro Cristo espera.
Espera ese momento de salir a la calle y abrazar a todos una vez más. Su mirada
ansía otra vez ese cielo de Constantina, tantas veces azul intenso o con
estrellas, y tantas otras surcadas de nubes grises, tristes días de lluvia y
viento.
FRAGMENTO DEL
PREGÓN JUVENIL DE LA SEMANA SANTA DE CONSTANTINA 2004
JOSÉ MANUEL
RODRÍGUEZ CORDERO
Por eso Constantina duerme
esperando el olor de los
naranjos,
esperando que en la
mañana del Domingo de Ramos
Cristo llegue entre cantos
!!!A Jerusalén, esperando,
La venta de Judas a los
romanos
Viendo Constantina a Cristo
condenado
y detrás en su Palio cura
Las heridas que por aliviar tu
pena
Santísimo Cristo de la Humildad
y Paciencia
Siente tu Amargura!!!
Y empieza su salida procesional, pero durante su
recorrido por las calles de nuestro pueblo, no queda nunca atrás el hospital,
esa, tan especial parada, que primero él y luego ella hacen a nuestros mayores,
sobrecogiendo a todo aquel que este presente.
Y que decir de su entrada en la Calle Mártires,
de la lluvia de pétalos del pueblo de Constantina para la Amargura, para que
recorra alegre la Carretería, pasando por las Jerónimas, y llegando a la Plaza
que le brinda su nombre, La Plaza de Nuestra Señora de la Amargura, donde se
encuentran esperándola siempre las Hermanas de la Doctrina Cristiana, puesto
que, como dije anteriormente, esa fue su casa durante muchos años, y por último
Llano del Sol, que bajo el delirio y la armonía de marchas, con el acariciar de
los naranjos, las interminables chicotas y el cansancio de su largo recorrido,
se recoge junto con su hijo para aplacar su sufrimiento, y para intentar que esa
amargura se transforme en la búsqueda de un inútil consuelo.